Estados Unidos lanzó una nueva serie de ataques contra posiciones iraníes en el Golfo Pérsico tras un incidente en el Estrecho de Ormuz. De acuerdo con el Comando Central estadounidense (CENTCOM), la ofensiva respondió al ataque perpetrado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre, que transitaba por la estratégica vía marítima.

Las autoridades militares estadounidenses informaron que las operaciones, ordenadas por el presidente Donald Trump, buscaron imponer un “alto costo” a Irán. Durante el domingo, detallaron que su ofensiva alcanzó más de 130 objetivos militares del régimen.

El CGRI anunció el sábado por la noche el cierre total del Estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso”. La medida incluyó la prohibición del paso de cualquier embarcación y fue acompañada por una salva de advertencia disparada contra un buque que intentaba cruzar la zona sin autorización. La Marina de la Guardia Revolucionaria advirtió que no se permitirá tránsito alguno hasta que cesen las intervenciones estadounidenses en la región.

Tras la declaración sobre la vía marítima y los posteriores bombardeos de EEUU, el régimen persa lanzó ataques durante la madrugada del domingo, dirigidos a países del Golfo Pérsico y Jordania.

Hutíes alineados

Los rebeldes hutíes de Yemen, con respaldo del régimen de Irán, reafirmaron su alineamiento con Teherán y señalaron que mantienen una coordinación activa ante la escalada militar entre Estados Unidos e Irán. A través de un comunicado, el ministerio de Exteriores hutí aseguró que apoyan a la República Islámica “con todos los medios a su alcance” y subrayó su pertenencia al denominado “Eje de la Resistencia”. El organismo declaró que existen diversas opciones de respuesta si la situación así lo exige.

El ministerio condenó lo que calificó como “agresión estadounidense y sionista” contra Irán, en referencia también a Israel, y advirtió que estas acciones no lograrán los objetivos buscados por Washington y Tel Aviv. Asimismo, enfatizó el derecho de Irán a defenderse, incluyendo la posibilidad de atacar bases e intereses estadounidenses en la región.

IB