El gobierno de Donald Trump ha recaudado más de 13.000 millones de dólares procedentes de las ventas de crudo venezolano este año, según cálculos del Financial Times, pero apenas ha dicho nada sobre el destino de esos fondos, desde que asumió el control de las exportaciones petroleras tras capturar al presidente Nicolás Maduro en enero e instalar a Delcy Rodríguez como la mandataria encargada

El medio británico explicó que calculó los probables ingresos petroleros de Venezuela utilizando datos sobre los envíos de crudo del país desde enero, recopilados por Kpler, una plataforma de análisis de datos y transporte de mercancías. También utilizó estimaciones de precios de la agencia Argus Media para el crudo Merey (un tipo de crudo extrapesado producido en Venezuela), así como para el Boscán y el Hamaca, dos variedades menos comunes de crudo venezolano.

Aclaró, no obstante, que los datos de precios no abarcan todas las variedades de petróleo venezolano y comienzan únicamente en febrero. El valor de los barriles con estimaciones de precio directas enviados desde enero asciende actualmente a unos 11.500 millones de dólares. «Basándose en patrones históricos de precios, se estima que los barriles sin precio asignado habrían elevado esa cifra total por encima de los 13.000 millones de dólares”, indica el medio.

Además, el Financial Times sugiere que Estados Unidos no ha transferido la totalidad de los ingresos a Venezuela, tomando en cuenta que los economistas han advertido que los indicios de una recuperación en el país son relativamente escasos.

También destaca que el gobierno de Estados Unidos ha ofrecido versiones contradictorias sobre el uso del dinero: desde una orden ejecutiva que define su papel simplemente como de “custodia” hasta declaraciones del presidente Donald Trump afirmando que Estados Unidos estaba «ganando mucho dinero» con el petróleo venezolano.

Ante ello, de acuerdo con el Financial Times, legisladores estadounidenses de ambos partidos están comenzando a presionar a la administración para que explique el destino de dichos fondos y qué medidas está tomando para prevenir la corrupción en torno a su asignación.

El congresista demócrata, Joaquín Castro, declaró al Financial Times que “la ofensiva de Trump contra Venezuela ha girado en torno al petróleo, el poder y la corrupción desde el principio; la administración Trump controla miles de millones de dólares procedentes de los ingresos petroleros venezolanos sin transparencia ni salvaguardas”, manteniendo al Congreso “al margen” de la situación.

El destino de los fondos

El Financial Times advierte que el destino de los ingresos petroleros de Venezuela ha cobrado aún más relevancia tras los dos devastadores terremotos del 24 de junio. La ONU estima que el coste de los daños en edificios e infraestructuras ascenderá, por sí solo, a 37.000 millones de dólares.

Benjamin Gedan, exfuncionario de alto rango de la Casa Blanca para América Latina durante la administración del expresidente Barack Obama, dijo que los demócratas podrían investigar el uso de los fondos petroleros si ganan el control de una o ambas cámaras del Congreso en noviembre.

Por ahora, lo que se tienen son declaraciones de los funcionarios estadounidenses sobre cómo pueden utilizarse los fondos. Poco después de la intervención de enero, Trump declaró que él mismo controlaría dichos ingresos.

El medio recuerda que la orden ejecutiva original de enero establecía que los fondos serían propiedad del gobierno venezolano y se mantendrían en cuentas del gobierno estadounidense en calidad de «custodia gubernamental».

Sin embargo, el Departamento de Energía de Estadios Unidos ha señalado que los fondos «se desembolsarán en beneficio tanto del pueblo estadounidense como del venezolano».

En junio, Trump afirmó que Estados Unidos había recuperado el costo de la operación militar en Venezuela «28 veces» gracias al petróleo, y añadió que el país también estaba «ganando mucho dinero».

En abril, el alto funcionario del Departamento de Estado Michael Kozak declaró que se habían enviado a Venezuela unos 3.000 millones de dólares procedentes de ingresos petroleros y que KPMG estaba auditando las cuentas bancarias.

Afirmó que la administración presentaría informes trimestrales sobre los fondos, pero los demócratas del Comité de Asuntos Exteriores aseguran no haber recibido información alguna desde entonces.

Durante una audiencia en el Congreso el pasado miércoles, Kozak declaró: “Es su dinero, pero… tienen que obtener nuestro permiso”. Explicó que los fondos se destinaron a cubrir gastos tales como los salarios del sector público y la adquisición de equipos para la industria petrolera.

El Financial Times también reporta que el Departamento de Estado indicó que, bajo este sistema, se han desembolsado “miles de millones de dólares para la economía venezolana”. Aseveró que “se está llevando a cabo un seguimiento financiero para garantizar que los fondos beneficien al pueblo venezolano”.

BE