El alto representante de la Junta de Paz para Gaza, Nikolai Mladenov, ha pedido al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, detener los ataques sobre la Franja durante 14 días para emprender las negociaciones de cara a la desmilitarización de Hamás, informaron este lunes medios israelíes citando fuentes del organismo patrocinado por el presidente estadounidense, Donald Trump.

«Mladenov, acompañado por el asesor de la Junta de Paz, Aryeh Lightstone, le dijo a Netanyahu que Israel debería detener sus operaciones en Gaza, en consonancia con los compromisos adquiridos en el plan de paz de 20 puntos del presidente estadounidense Trump», detallaron el israelí Canal 12 y el portal i24news.

Poco antes, el periódico ‘Haaretz’ y la radio-televisión pública Kan reportaron que Mladenov llegó hoy mismo a Israel.

«Dos días de ataques en Gaza han causado la muerte de civiles y destruido suministros médicos esenciales para la población», escribió Mladenov la víspera en su perfil de la red social X, afirmando que los ataques del fin de semana, que se cobraron la vida de al menos 28 palestinos, se producían tras los «intensos esfuerzos» de los mediadores para alcanzar un acuerdo que permita «transferir el gobierno y desmantelar las armas».

Además, subrayaba que «ambas partes (Israel y Hamás) tienen obligaciones» en virtud de los acuerdos de alto el fuego que «garantizaron la liberación de todos los rehenes».

Israel rechaza retirarse de sus posiciones en Gaza

Mientras tanto, un oficial del Gobierno israelí en condición de anonimato difundió hoy a medios israelíes un comunicado asegurando que Israel «no se retirará de la línea actual en la Franja de Gaza» y «seguirá frustrando cualquier amenaza contra nuestros ciudadanos y soldados».

Haaretz ya informó el domingo que Israel había planteado objeciones a tres puntos del acuerdo: la falta de exigencia de la destrucción de las armas incautadas a Hamás, la participación de Catar y Turquía en el proceso de verificación y también pedía libertad de acción de su Ejército en las zonas transferidas a la Fuerza Internacional de Estabilización.

Trump anunció el jueves pasado que la Junta de Paz creada por él mismo había alcanzado un acuerdo para el «desarme total» de Hamás y otros grupos milicianos palestinos en la Franja, un paso que calificó de «histórico» y que, aseguró, satisfacía a Israel.

Hamás confirmó el acuerdo para su desarme y aseguró que incluye «la obligación» de Israel «de retirarse de la Franja de Gaza».

El grupo islamista también mencionaba otros requisitos que nunca serían aceptados por el Gobierno israelí o el propio primer ministro israel, Benjamín Netanyahu, como «la reconstrucción, la garantía del derecho a la autodeterminación, el establecimiento de un Estado palestino independiente y la protección de los derechos de los ciudadanos».

Las otras cuatro condiciones que Hamás mencionaba eran: la pronta recuperación, la entrada del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), el despliegue de fuerzas de protección internacionales y la disolución de las bandas armadas y milicias auspiciadas por Israel.

Netanyahu, que se reunió con Trump el martes pasado en la Casa Blanca, aún no se ha pronunciado públicamente al respecto.

A pesar de que el pasado 10 de octubre se rubricó un alto el fuego mediado por Trump, que en la práctica ha sido violado por Israel a diario, causando la muerte de más de 1.220 gazatíes, las tropas israelíes han pasado de controlar el 55 % de la Franja donde debían mantenerse replegadas, según el acuerdo, al 70 % actual.

EFE