Fe y Alegría presentó un balance de los daños ocasionados por los terremotos del pasado 24 de junio. Esperan contar con la colaboración nacional, internacional y cualquier donación para recuperar los espacios afectados y garantizar el regreso a las aulas para el período escolar 2026 – 2027.

«En nuestro caso fueron 73 espacios educativos afectados en todo el país. Además, 715 estudiantes y 280 trabajadores sufrieron afectaciones en sus viviendas. Esos serán números pequeñitos en comparación a lo del país, pero son dramas humanos«, enfatizó Terán.

De los 73 planteles afectados, 31 espacios críticos han sido catalogados bajo inspección y señalización de riesgo (etiquetas rojas y amarillas), esta situación perjudica directamente a alrededor de 18 mil estudiantes.

Para abordar esta contingencia, Fe y Alegría trazó cuatro líneas de acción que incluyen la auditoría y reparación de infraestructuras, la garantía de servicios de agua y saneamiento, un programa psicoemocional y espiritual denominado Acciones que abrazan y una campaña de apoyo económico para frenar la deserción escolar en familias en situación de vulnerabilidad.

La meta para culminar tales trabajos es el mes de octubre, de no lograr el objetivo a tiempo en aquellas escuelas que para tal fecha continúen con etiqueta amarilla, que por ahora son 11 centros educativos, para Fe y Alegría lo más factible es la semipresencial.

En el caso de las instituciones con etiqueta roja, que son tres, tienen pensado en implementar clases online o, de ser necesario, la reubicación de los estudiantes en otros planteles. 

Cifra de estudiantes fallecidos

Leonardo Suárez, director de la Escuela Fe y Alegría Simón Bolívar en Caraballeda, informó que de la matrícula de 809 estudiantes fallecieron 30 jóvenes de los distintos niveles de educación, desde preescolar hasta el último año.

«Esto no solamente representa 30 estudiantes, sino familias enteras que sufrieron y que hoy no están con nosotros», explicó el educador.

También explicó que, tras una data levantada en la parroquia, de los 809 estudiantes que conforman la comunidad estudiantil del Simón Bolívar, estiman que puedan volver alrededor de 300, ya que el resto manifestó haber migrado hacia otros estados.

«Es muy doloroso, porque se trata del futuro de nuestro país», agregó.

Aunque la atención inmediata ha contado con el respaldo de diversos organismos e instituciones, aportando insumos de higiene, alimentos, agua potable y apoyo psicosocial, el director de la escuela Simón Bolívar llama a continuar con los gestos de solidaridad y generosidad.

Sector educativo

«Es difícil hablar de reconstrucción si no fortalecemos la situación de los educadores», expresó el padre Terán, al mencionar que muchos educadores no cuentan con los recursos económicos para continuar con su vocación, haciendo énfasis al costo del pasaje, que por ahora está en 190 bolívares, mientras el sueldo mínimo oficial se mantiene en 130 bolívares desde hace 4 años. 

Señalan que las condiciones deben mejorar para todo el sector educativo.

2001