Hay mujeres que llevan la brújula del temple grabada en la mirada y el pulso firme de quienes han decidido no rendirse jamás.

Desde el corazón de Maracaibo, donde el sol desafía las horas y la vida late con una intensidad inapelable, una pluma incansable ha sabido convertir el oficio de las letras en una extensión de su propia existencia. Esa constancia, ese trajinar diario entre la calle, la noticia y la reflexión profunda, encontró recientemente un reconocimiento mayor: el segundo lugar en el tercer concurso de crónicas auspiciado por El Diario en Caracas, bajo la profunda temática de «Relatos de libertad».

​Este galardón no hizo más que encender la chispa creadora en Reyna Carreño, motivándola a dejar que sus dedos fluyeran para dar vida a un texto tan entrañable como revelador: «Me llevo mi libertad en una carpeta marrón». Una pieza que encapsula no solo vivencias, sino la esencia misma de la dignidad humana y el derecho inalienable a elegir el propio destino.

​Pero los grandes relatos merecen ser contados por sus protagonistas. Dejemos, pues, que sea la propia Reyna quien nos abra las puertas de su mundo, nos comparta los latidos de su trayectoria y nos regale ese mensaje esencial que, como periodista, defiende y respira en su día a día:

Reina Carreño Miranda. Periodista, editora y escritora con más de dos décadas de trayectoria. Comencé en el diario La Verdad en el año 2000 como reportera y, a lo largo del tiempo, me desempeñé como editora de la revista Estampas Zulianas, subeditora y editora de múltiples productos impresos y encartados, además fuí la directora de Redacción en la versión digital entre 2019 y 2021.

Colaboradora en publicaciones como LUZ Académica, Silueta y Alma y Commodities Venezolanos, y coautora de libros como La Casa del Profesor de La Universidad del Zulia y Soy Panadero, de Adriana Gibbs y Alumware.

En el área digital: redactora para medios locales como Digital 58 y Tu Reporte, e internacionales como Tan Hispano, Miami Diario y Qué Pasa (Ecuador). Editora de contenido para el diario El Universo de Ecuador. Desde 2021, socia y presidenta del Grupo Editorial y Contenidos Web El Vigilante C.A., además de dirigir la revista impresa Irreverente.

Durante estos 26 años, y desde mucho antes, mi gran pasión ha sido escribir. La crónica me permite romper un poco el formato “noticia” y combinar la rigurosidad informativa de un hecho real con la libertad estética de la literatura. A la vez, es un medio fluido para conectar profundamente con las emociones y despertar en el lector esas sensaciones que, en la actualidad, el material audiovisual le robó a las letras.

Aclaro, la tecnología es un gran alivio para los periodistas y escritores noveles, como un asistente eficaz que reduce el tiempo de investigación y documentación. Sin embargo, aún no existe algo que reemplace el contacto humano, una entrevista hecha con empatía y respeto, vivir en tiempo real un acontecimiento y poder “sazonar” un texto con los detalles ricos y poderosos que solo se obtienen estando presentes y conscientes en el momento preciso.

El texto con el que participé en la tercera edición del “Concurso de Crónicas de El Diario”, lleva por nombre “Me llevo mi libertad en una carpeta marrón” y es un relato muy íntimo de cómo elegir ser fiel a la causa por la democracia y la libertad de Venezuela afectó mi vida y la de mi familia. Es una pequeña reflexión sobre la vocación, el trabajo, las decisiones y la falacia de los finales felices.

Pronto leerémos este trabajo en las páginas de El Diario, a Reyna la puedes leer en los distintos sitios que se permiten contar con la calidad de su pluma.

¡Felicitaciones por hacer que este género siga contando con un cómplice que permita acariciar vidas a través de la palabra!

Crítica24