La manufactura privada venezolana registró un crecimiento interanual del 8,1% en su volumen de producción durante el primer semestre del año como consecuencia del crecimiento del 9,9% del primer trimestre y del 6,5% del segundo trimestre.

Al analizar este desempeño, el presidente de Conindustria, Tito López, precisó que la variación del segundo trimestre se fundamenta en las estrategias de inversión interna adoptadas por las empresas para mantener activas sus líneas de producción y se han apalancado en capital propio para compensar las restricciones estructurales del país.

«Nos hemos abocado a sostener nuestra operatividad. Registrar un crecimiento del 6,5% frente a las adversidades demuestra la resiliencia de la empresa privada, aunque la desaceleración interanual nos advierte que es urgente alinear las políticas públicas para que el potencial industrial no se frene», afirmó el vocero gremial.

Para los industriales, la producción podría ser exponencialmente mayor si se atendieran los obstáculos estructurales y regulatorios como los excesivos tributos fiscales y/o parafiscales, las fallas del servicio eléctrico, el entorno macroeconómico de inflación y devaluación, las restricciones en el acceso y movilización de divisas y la falta de financiamiento.

Como solución para mitigar los factores que perjudican la productividad, el gremio elevó la propuesta de una «Ley Puente» o Marco Legal temporal para la Transición Económica.

De acuerdo con los análisis realizados sobre la legislación actual, reformar de forma individual las 206 leyes que actualmente frenan a la manufactura tomaría alrededor de 34 años; por el contrario, esta legislación transitoria —con una aplicabilidad proyectada de 3 a 5 años— actuaría de inmediato para desburocratizar el entorno.

Este instrumento está estructurado para atajar los nudos críticos mediante un alivio fiscal directo, con una flexibilización regulatoria que simplifique trámites, y una reforma profunda que corrija distorsiones monetarias y cambiarias.

Nota de Prensa