El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse este 30 de agosto al acuerdo energético alcanzado recientemente con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez. En su cuenta de Truth Social, aseguró que el acceso a más de 65 mil millones de barriles de petróleo venezolano será usado para cubrir las Reservas Estratégicas Nacionales (SPR) de su país, acusando a su antecesor, Joe Biden, de haber “vaciado”.

“Una de las cosas que voy a hacer con el petróleo venezolano es llenar las Reservas Estratégicas Nacionales que, por culpa de Sleepy Joe Biden, han quedado prácticamente vacías. El proceso de ‘llenado hasta el tope’ comenzará muy pronto y es un regalo de Venezuela al pueblo de los Estados Unidos” escribió.

De acuerdo con el Departamento de Energía de EE UU, para el 20 de agosto de 2026 el inventario de la SPR es de 289,7 millones de barriles, que equivale a una capacidad ocupada del 40,57 %. La SPR tiene una capacidad de almacenamiento autorizada para 714 millones de barriles, repartidos en cuatro instalaciones subterráneas entre los estados de Texas y Luisiana. Sin embargo, en mayo de 2025 el secretario de Energía, Chris Wright, reportó al Congreso que la capacidad real operativa se estimaba en unos 680 millones de barriles.

Reservas en rojo

Desde hace meses, Estados Unidos enfrenta una crisis energética debido al agotamiento de la SPR. Ya en junio, cadenas como CNN habían alertado que alcanzó sus niveles más bajos desde el año 1983, con 340,3 millones de barriles. Ahora es considerablemente menor, debido a las liberaciones de emergencia que la administración Trump ha tenido que hacer para paliar las consecuencias de la guerra con Irán.

La SPR es la mayor reserva energética del mundo, y en 2009 alcanzó su máximo histórico de 726,6 millones de barriles (en ese momento la capacidad era de 727 millones). Suele ser usada por los presidentes estadounidenses en situaciones de emergencia como desastres naturales y guerras, o cuando el suministro habitual no es suficiente para cubrir la demanda energética del país.

Precisamente, tras el inicio de la guerra con Irán, el bloqueo al estrecho de Ormuz ha provocado la pérdida estimada de más de 2.600 millones de barriles de petróleo, lo que ha sido considerado por países como Arabia Saudita como una de las mayores interrupciones del suministro de petróleo de la historia. Esto ha llevado a un consumo acelerado de las reservas mundiales, así como un incremento del 26 % en el precio del barril del petróleo (con el indicador Brent).

Desde febrero, el costo de la gasolina en Estados Unidos aumentó un 39 %, de $2,9 a $4 el galón, por lo que la administración Trump ha utilizado las reservas de emergencia para mantener a raya su precio. De acuerdo con la cadena CNN, entre febrero y junio la Casa Blanca liberó hasta junio unos 75 millones de barriles, equivalentes al 19 % de sus reservas de la SPR.

En su publicación, Trump culpa del agotamiento de las reservas a Joe Biden, quien en 2022 también debió enfrentar una crisis energética por el estallido de la guerra en Ucrania y las sanciones al petróleo y gas rusos. Las liberaciones hechas por Biden para controlar el precio de la gasolina, que casi llegó a los $5 por barril, hicieron que la SPR pasara de tener 638 millones de barriles al inicio de su mandato en enero de 2021, a 395 millones para el momento en que Trump asumió la presidencia, en enero de 2025.

Reportes de agencias de noticias señalan que la Casa Blanca no ha tenido el éxito esperado en captar a inversionistas extranjeros, quienes todavía ven con desconfianza al gobierno encargado de Rodríguez. Axios y Bloomberg revelaron que por ese motivo Estados Unidos ha cambiado su enfoque, administrando directamente los campos petroleros otorgados por Venezuela a través de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono (OSC).

Aunque esto todavía no ha sido confirmado por la Casa Blanca ni por el gobierno venezolano, durante una alocución el 29 de agosto, Delcy Rodríguez aclaró que el acuerdo tendrá una vigencia de 25 años, con un objetivo de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. Agregó que la idea será desarrollar 17 yacimientos repartidos en ocho bloques de la Faja Petrolífera del Orinoco, con participación de empresas privadas como Chevron, Repsol, Eni, Shell y BP, entre otros.

ED