Venezuela fortalece su programa de cooperación técnica con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para incorporar el uso de tecnología y conocimiento nuclear con fines pacíficos en la inspección de infraestructuras, el sector salud y procesos industriales, así lo informó Yván Gil, ministro para la Ciencia y la Tecnología.
Ingenieros del Polo Científico Tecnológico Venezolano y de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura recibieron capacitación en Ensayos No Destructivos (END) para la revisión de estructuras tras eventos sísmicos.
El empleo de las radiaciones ionizantes en las pruebas de END busca determinar posibles fallas internas y propiedades de los materiales sin comprometer su utilidad.
«Las técnicas END valoran la integridad, propiedades y defectos de materiales sin alterar ni dañar su funcionalidad o propiedades físico-químicas, reafirmando el uso pacífico de la tecnología nuclear y las radiaciones ionizantes como pilares fundamentales para el análisis de estructuras críticas», señaló la información compartida por Gil en su canal Telegram.
Intercambio y equipamiento

Las reuniones de trabajo con representantes de la División de Cooperación Técnica para América Latina y el Caribe del OIEA abordaron la necesidad de incrementar la formación académica y científica en aplicaciones médicas, de investigación y en la esterilización microbiológica.Los delegados internacionales y las autoridades nacionales revisaron la dotación de insumos técnicos para la red sanitaria del país y los protocolos de seguridad requeridos para el manejo de material radiactivo.
«Discutimos la provisión de equipos para el uso de energía atómica en nuestro país, especialmente en el sector salud. Coincidimos en el gran potencial que tiene Venezuela para movilizar fuentes radiactivas de manera segura y con un seguimiento automatizado eficaz», indicó.
El intercambio de conocimiento se desarrolló en el marco del acuerdo regional ARCAL, que coordina la asistencia técnica del organismo atómico para la región.
¿Y el uranio?
Para desarrollar cualquiera de estos estudios en necesario que Venezuela cuente con el material necesario, es decir, uranio altamente enriquecido.
Como se recordará, el retiro del uranio enriquecido restante en Venezuela, unos 13,5 kilos, fue anunciado oficialmente el 8 de mayo de 2026 por el Departamento de Energía de Estados Unidos (a través de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, NNSA) en colaboración con socios internacionales.
Este combustible fue suministrado originalmente por Estados Unidos como parte del programa internacional Átomos para la Paz. El reactor RV-1, ubicado en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), comenzó sus operaciones en 1960 y cesó sus actividades en 1991. Aunque parte del combustible había sido devuelto anteriormente en los años 90, esta reserva residual permaneció bajo custodia técnica en el IVIC hasta la finalización de esta operación.
Crítica24 / BE
