El reinicio de las conversaciones entre la delegación gubernamental que encabeza Jorge Rodríguez y la representación de la Asamblea Nacional de 2015, con Dinorah Figuera como figura principal, marca una etapa donde la diplomacia política mide sus fuerzas con precisión milimétrica.

Lejos de la confrontación abierta, la mesa se sostiene sobre una tensión silenciosa pero constante, en la que cada punto de la agenda funciona como una pieza de ajedrez donde ambas partes buscan ganar terreno sin romper el tablero.

La primera ronda logró sentar las bases formales mediante el acuerdo para una renovación del Tribunal Supremo de Justicia, pero la ejecución real de esa reforma sigue siendo la gran interrogante que condiciona los siguientes pasos, especialmente cuando la demanda de garantías institucionales se cruza con la necesidad de ofrecer certidumbre a la ciudadanía.

La reestructuración del Poder Judicial va mucho más allá de un simple cambio de nombres en la capital; implica redefinir equilibrios de contrapeso que han permanecido congelados durante años. En tanto, en los corrillos negociadores se percibe que la influencia de los magistrados del TSJ en el exilio no es un elemento meramente testimonial, sino un factor que empieza a gravitar en las discusiones sobre la arquitectura de los nuevos órganos de justicia, dejando entrever que sectores de la judicatura en el exterior buscan asegurar «tener un pie adentro» en la configuración de la nueva institucionalidad.

Para la representación gubernamental, administrar ese espacio de apertura sin ceder el control técnico representa un delicado ejercicio de contención, mientras la delegación parlamentaria intenta que esa reforma se traduzca en garantías reales de arbitraje imparcial.

Paralelamente, el factor económico condiciona toda la dinámica del encuentro. La representación de la AN 2015 mantiene sobre la mesa de discusión el levantamiento progresivo de las sanciones económicas que pesan sobre la República, utilizándolo como la principal herramienta de incentivo para destrabar los puntos más complejos de la agenda política.

La expectativa social en torno a la concreción de elecciones presidenciales exige avanzar hacia definiciones operativas concretas: el diseño de un cronograma viable, la devolución de las tarjetas electorales a sus liderazgos originarios y la habilitación plena de todos los actores, con el caso de María Corina Machado en el centro del debate sobre la inclusividad del proceso. Todo esto llevará tiempo en lo técnico y paciencia ciudadana.

Finalmente, mientras la oposición condiciona el alivio de las medidas financieras al restablecimiento efectivo de los derechos políticos, la contraparte gubernamental administra las habilitaciones y la flexibilidad normativa dentro de una estrategia de negociación donde el costo de cada concesión se mide frente al beneficio del acceso a los mercados internacionales.

En definitiva, esta segunda ronda se perfila así como un pulso pragmático donde el alivio económico y la redistribución del poder se miden en cada palabra del borrador.

Sin explicación… Hay personajes dentro de la política que no pueden explicar el origen de sus repentinos cambios de estatus. Uno de ellos es un diputado opositor que vivía en las afueras de Caracas, específicamente en el sector «La Mariposa», y ahora adquirió una vivienda en «Los Palos Grandes». Por cierto, es uno de los ex «manitos blancas», así que no es tan viejo, aunque tenga todas las mañas. En el Zulia también hay otro caso de un diputado que está gastando un dineral en remodelar un «apartamentico» ubicado muy cerca del centro comercial Lago Mall; hasta sus vecinos están asombrados. ¡Alguien que nos aclare de cuánto es el sueldo de un diputado de la Asamblea Nacional, por favor!

Frustración… Eso es lo que siente el venezolano opositor ante la actitud asumida por el presidente norteamericano Donald Trump con respecto a Venezuela y el trato que le brinda a quien encabeza el gobierno interino, Delcy Rodríguez. Esa es la realpolítik norteamericana: es pragmática y mercantilista. ¿Elecciones? «Cuando estén listos». ¿Cuándo será eso? Solo les dejo que primero debe estar por lo menos una nueva Sala Constitucional, renovarse el CNE, limpiarse el Registro Electoral Permanente, abrir los espacios para que vote la diáspora, habilitar a los actores políticos y tarjetas, por solo nombrar los pasos básicos. Luego de esto, ¿piensa usted, amigo lector, que estamos listos?

Maracaibo… Pasó su semana aniversaria y hubo eventos de disfrute para todos los gustos, inauguraciones de espacios rescatados y módulos policiales que brindan la sensación de seguridad. Todo eso es parte de una gestión que avanza en el municipio; sin embargo, me quedó flotando la frase de Giancarlo Di Martino en la rueda de prensa cuando dijo que vendrían «obras emblemáticas». Alcalde, la ciudad merece que su casco central se reordene. El comercio informal no puede anarquizar espacios bajo la mirada de las autoridades —aún pagando impuestos— porque invadir aceras pone en riesgo a los peatones. Le invito a cambiarle esa cara a Maracaibo, a recuperar los espacios comerciales de la plaza Baralt, a que el mercado Las Pulgas no sea un conjunto de casetas que sirven de depósito de mercancías que durante el día son exhibidas en tarantines. La ciudad tiene un pulso vibrante por crecer económicamente, pero es necesario un gerente con visión para que este proceso sea el mejor regalo cuando Maracaibo cumpla sus primeros 500 años y tenga un paseo costanero como los de Aruba, Curazao, Panamá o Estambul. ¿Acepta el reto?

Incontrolable… Es lamentable que las autoridades e instituciones encargadas de fiscalizar los negocios se hagan de la vista gorda ante las artimañas de los comercios para facturar como les da la gana. Los precios fluctúan entre referencias de dólar, pagos a tasa de euro y escaladas de hasta un treinta por ciento si se paga en bolívares. Siempre tienen «un padrino» y, para «su seguridad», funcionarios policiales sin uniforme prestan el servicio de escolta armada. ¿Si es el arma de reglamento y es un funcionario activo, qué hace como vigilante de un local y no en las calles? ¿Es que acaso las policías se han convertido en una empresa de seguridad? Si es así, ¿a los bolsillos de quién va el dinero?, porque un guardia de seguridad con armamento en un país donde el porte de armas está restringido no debe ser económico. Tienen tarea por delante el SENIAT, SEDEMAT, Sundde, Ministerio de Interior, Justicia y Paz y el Viceministerio del Sistema Integrado de Policía (VISIPOL).

El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña… Zulia: Luis Caldera sigue llevando el plan de asfaltado a los distintos municipios de la entidad; los zulianos teníamos años que no veíamos una gestión como la del Tawala… Maracaibo: Di Martino luce en las manos, la ciudad en un año tiene una cara decente, buen trabajo el de Joemel Robles al frente del IMAU y de la Dirección de Servicios Públicos… ¿Por qué antes no se hizo tanto como ahora por la ciudad?… Simón Bolívar: Con el regreso de las empresas petroleras, este municipio debería lucir bien en los próximos meses, estaremos pendientes… Baralt: El pueblo baraltense se alegró cuando vio al gobernador Caldera, si no fuera por el Tawala este municipio fuera el propio desierto… La Villa: Buen trabajo político el de René Carmona… Miranda: Los Puertos lucen otra cara, la alcaldesa Luselia García a la calladita está trabajando, dando respuesta, asfaltando y dando la cara en todo momento… Seguridad: Ratificado el comisario general Parra Pulido como el director del CCP Zulia y de la REDI Occidental de la PNB, buena labor, felicitaciones…

Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…nos leemos la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos, ¡Sin Máscaras!