El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales ha indicado que las reservas de armas de Estados Unidos han quedado prácticamente agotadas por la guerra que mantiene contra Irán.

De acuerdo con el informe, referido por The Wall Street Journal y reseñado por RT, las empresas de defensa han intentado aumentar la producción, pero tienen dificultades para solucionar esta situación.

Además, precisa que Washington ha utilizado durante sus ataques alrededor de un tercio de sus misiles Tomahawk previos a la guerra y cerca de la mitad de sus interceptores Patriot.

Lo que ha provocado que, si EEUU se involucra en un nuevo conflicto en los próximos años, la mayoría de los misiles de nueva producción llegarían demasiado tarde para entrar en servicio.

Con respecto a la posibilidad de incrementar la producción de armas, e fabricante de misiles Tomahawk, RTX, junto con otros como Lockheed Martin, Boeing, L3Harris y Northrop Grumman, empezaron a construir nuevas fábricas, modernizar las líneas de producción y contratar nuevo personal para aumentar y acelerar la producción. Sin embargo, aún no se ven resultados.

Según detalla el referido medio, hasta hace poco el Gobierno se mostraba reacio a invertir en el aumento y la modernización de las reservas de municiones, con contratos adjudicados a estas empresas de forma irregular y con financiación limitada.

En agosto pasado, la Armada estadounidense solicitó 23.000 millones de dólares para adquirir nuevos misiles Tomahawk. Esta petición fue realizada tras más de un año de negociaciones y requiere la aprobación del Congreso para la firma del contrato definitivo.

En el caso de las empresas, están lidiando con dificultades para contratar al personal necesario y problemas con el suministro de materias primas. Las interrupciones en el suministro han afectado especialmente elementos de tierras raras, la microelectrónica y otros componentes necesarios para la producción de misiles.

EFE