Un buque portacontenedores se hundió en aguas del sur del estrecho de Ormuz luego de registrar una fuerte explosión y un incendio de gran magnitud al colisionar con una mina naval. La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el siniestro a través de un comunicado difundido por la agencia oficial Tasnim, precisando que la embarcación intentaba cruzar este paso estratégico mediante una ruta no autorizada y de alto riesgo.
La fuerza militar iraní no ofreció detalles sobre la bandera de la nave ni la condición actual de la tripulación. Sin embargo, advirtió a la navegación internacional sobre la presencia de múltiples contenedores a la deriva que quedaron flotando en el área tras el hundimiento del mercante.
Este suceso se suma a una serie de tres colisiones recientes reportadas por las autoridades de Teherán en la misma zona. Paralelamente, la agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) contabilizó un repunte de ofensivas contra embarcaciones en el paso marítimo, registrando dos agresiones el martes, cuatro el lunes y tres durante la jornada del domingo.
Los ataques contra buques y petroleros ocurren en el marco de las restricciones impuestas por la Guardia Revolucionaria, cuerpo que exige autorizaciones previas para el tránsito fluvial. La escalada militar mantiene bloqueado el flujo comercial regular por Ormuz —vía por la que circulaba cerca del 20 % del petróleo global— mientras Estados Unidos coordina maniobras para intentar restablecer la navegación segura en las cercanías de Omán.
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